domingo, 29 de noviembre de 2009

Cap 1: la muy cuerda de mi vecina

Estaba mirando por la ventana.
Me reía de la gente que se mojaba.
Ponían cara de asco, ellos si que daban asco.
Así que me acerque a la mesa y le di unas patadas a las patas hasta que las arranque, las cogí y volví hacia la ventana, rompí el cristal y empece a tirar las patas de madera maciza a la gente.
A las 4 personas a las que le dio les reventó la cara y comenzaron a sangrar. Una de las personas era un anciano y la fuerza con la que le dio la pata lo tiro al suelo y lo desnuco contra el bordillo.
Mi risa era la de un loco psicópata. Puse algo en lo que quedaba de ventana para que no se mojase mi casa. Mas bien dicho mi ático. Enfrente vivía una chica bastante extraña.
Tenia muchos gatos y a veces veía como agarraba a uno salvaje mente y le torturaba con cerillas, les arrancaba el pelo con cera y les pegaba pegatinas en los ojos. Por lo que vi eran de Bob esponja .
Eso.
No niego que no tuviese un buen cuerpo.
Así que cogí un papel y un bolí y escribí:
“Soy el del frente, ¿Quieres quedar en el descampado para clavar cuchillos a los gatos y a las ratas?”
Después cogí a mi hámster y le ate la nota a la pata y lo tire por la ventana gritando:
-¡Vuela!-. Pero no llego ni a la mitad.
Pensé que tal vez debería comprarme un pájaro.
Cogí mi pez y le enganche otra nota que previamente escribí. Lo tire con tanta fuerza que se pego en el cristal.
Miento, se peto en su cristal.
Ella abrió el cristal y cogió la nota, aparto lo que seria el cerebro y los ojos y la leyó.
Cogió una libreta lo bastante grande y apunto un si con una hora: 00:05.
Llego la hora y fui a dicho descampado.
Y ella ya estaba.
Iba vestida con una camiseta y unos pantalones que le quedaban bastante holgados.
Tenia en la mano un caza-mariposas, yo, en cambio, llevaba un caza vampiros.
-Un poco bestia, ¿no?-dijo
-Y tu te has quedado un poco corta- dije.
Me miro alzando la mano y levantando el dedo corazón.
La cacera empezó.
Cuando esa especie de sangría termino dijo:
-Oye, ¿Quieres que te acompañe a comprar otra mesa?- pregunto
-Vale. Me vistes, ¿Verdad?-
-Si- sonrió-pero nos tendremos que comportar- añadió
-Claro-.
Tras unos segundos silenciosos comencemos a reír sabiendo que seria imposible no liarla en el IKEA.
Nos fuimos a casa.
Me desnude y vi que tenia sangre en el cuerpo.
Después de beberla me tire en el suelo a dormir.
Al despertarme me di cuenta de que la casa estaba desordenada.
Mierda!
Me había vuelto a pelear en sueños.
Mire por la ventana. De repente la “muy cuerda” de mi vecina (notese la ironía) empezó a girar los muebles para después volverlos a dejar en su sitio.
Me miro, se metió en su cuarto, salio rápidamente, abrió como pudo la puerta. Por lo que deducí, bajo rápidamente las escaleras de su piso y abrió la puerta de la calle. Cruzo la calle como alma que lleva al diablo y entro en el rellano de mi ático.
Al cabo de 2 minutos y 37 segundos (si, lo conté)empiezo a gritar delante de mi puerta

1 comentario:

  1. Hola a quedado mb la mezcla de varios generos en uno en esta historia a eso si la vecina muy cuerda jeje pos eso sigo comentando

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